Durante años, instalar Windows y añadir 7-Zip era casi un ritual. Da igual la versión del sistema: el compresor gratuito se convertía en una de las primeras descargas tras el primer arranque. Sin embargo, con la llegada de Windows 11 algo empezó a sentirse diferente.
El programa seguía funcionando igual de bien, pero su integración ya no era la misma. De ahí que muchos usuarios empezaran a buscar una alternativa moderna a 7-Zip para Windows 11 que encajara mejor con el nuevo sistema. El nuevo menú contextual obligaba a hacer más clics, muchas opciones quedaban ocultas y esa sensación de herramienta “nativa” desapareció. No era un fallo de 7-Zip. Era Windows el que había cambiado las reglas.
El problema no era 7-Zip
Conviene dejar algo claro desde el principio: 7-Zip no se ha vuelto obsoleto. Sigue siendo rápido, fiable y compatible con prácticamente cualquier formato comprimido. El problema no está en su motor ni en su rendimiento.
El conflicto aparece cuando Windows 11 rediseña por completo la experiencia del clic derecho. Las aplicaciones clásicas dejan de integrarse de forma directa y pasan a depender de submenús adicionales. Para algo tan cotidiano como extraer un archivo, el proceso se vuelve menos natural.
En el día a día, esos pequeños cambios terminan pesando más de lo que parece.
Windows 11 cambió la forma de integrarse
Microsoft apostó en Windows 11 por una interfaz más moderna, basada en WinUI y aplicaciones distribuidas desde la Microsoft Store. El objetivo era claro: unificar diseño, mejorar la seguridad y reducir dependencias antiguas.
El resultado fue un sistema más limpio visualmente, pero también menos amable con programas tradicionales. Muchas utilidades de siempre seguían funcionando, aunque ya no encajaban del todo en el nuevo ecosistema.
Ahí es donde empiezan a aparecer proyectos que no buscan reinventar herramientas clásicas, sino adaptarlas.
Una alternativa moderna a 7-Zip para Windows 11
NanaZip surge precisamente de esa necesidad. No intenta competir con 7-Zip ni reemplazar su motor de compresión. De hecho, se basa directamente en él.
La diferencia está en el envoltorio.
NanaZip es un fork moderno diseñado específicamente para Windows 11, construido con tecnologías actuales y pensado para integrarse correctamente en el nuevo sistema. En lugar de luchar contra los cambios del sistema operativo, los aprovecha.
Se distribuye a través de la Microsoft Store y utiliza interfaces modernas, lo que permite que sus opciones aparezcan directamente en el menú contextual sin pasos adicionales.
Lo que hace diferente a NanaZip
La principal ventaja de NanaZip no está en ofrecer nuevos formatos ni funciones avanzadas. Su valor está en algo mucho más simple: sentirse parte del sistema.
Al usarlo, la experiencia es más coherente con Windows 11:
- Las opciones de compresión y extracción aparecen directamente al hacer clic derecho.
- No requiere configuraciones especiales tras la instalación.
- El diseño encaja con el estilo visual actual del sistema.
- Las actualizaciones llegan de forma automática desde la Store.
Todo ocurre sin que el usuario tenga que pensar en compatibilidades o ajustes adicionales.
Mismo motor, enfoque distinto
Es importante entender que NanaZip no pretende ser “mejor” que 7-Zip en términos técnicos. Utiliza el mismo motor de compresión y mantiene la compatibilidad con los formatos habituales.
La diferencia no está en el rendimiento, sino en la experiencia.
Mientras 7-Zip sigue siendo una herramienta clásica perfectamente válida, NanaZip apuesta por una integración moderna pensada para el Windows actual. Es menos una sustitución y más una evolución lógica.
Para quién tiene sentido usarlo
NanaZip resulta especialmente interesante para:
- usuarios de Windows 11 que usan compresión a diario
- quienes prefieren aplicaciones integradas en el sistema
- personas que instalan software desde la Microsoft Store
- usuarios que quieren evitar menús heredados y clics extra
Para quienes trabajan constantemente con archivos comprimidos, esos pequeños detalles marcan la diferencia.
Lo que no intenta ser
NanaZip no busca competir con soluciones profesionales ni añadir funciones complejas. No introduce editores avanzados, cifrado adicional ni automatizaciones.
Su objetivo es mucho más concreto: ofrecer la experiencia de 7-Zip adaptada al Windows moderno.
Y precisamente por eso funciona.
Un ejemplo de cómo debería evolucionar el software clásico
Durante años, muchas aplicaciones han sobrevivido gracias a la costumbre. Windows 11 ha demostrado que la compatibilidad no siempre es suficiente: la integración importa tanto como la función.
NanaZip representa una tendencia cada vez más clara: herramientas conocidas que no cambian lo que hacen, sino cómo se integran.
No revoluciona nada. No promete milagros. Simplemente encaja.
Y en un sistema operativo que ha cambiado tanto como Windows 11, eso ya es mucho.
