Las herramientas SVG online se han convertido en ese salvavidas que usas cuando un icono “perfecto” sale de tu editor y, de repente, no encaja en tu web, no se deja reutilizar en un componente o pesa más de lo razonable. El SVG es vectorial, sí, pero también es texto: atributos, rutas, IDs, grupos, estilos… y cualquier detalle puede darte un pequeño susto cuando lo mueves de un sitio a otro.
Ahí es donde SVGhelper gana puntos: en vez de prometer un editor gigantesco, propone una colección de utilidades directas al grano para convertir, preparar, separar, transformar y generar contenido en formato SVG. En muchos casos basta con arrastrar el archivo o pegar el código, tocar un ajuste y llevarte el resultado listo para usar o descargar.
Un “taller” de SVG, no solo un compresor
Es fácil pensar en SVG y asociarlo a “optimización”, pero el día a día es más variado: exportas un recurso y necesitas pasarlo a PNG o JPG para un documento, generar un PDF vectorial para imprenta, dividir un SVG por capas para reutilizar piezas, o evitar conflictos de IDs al incrustar varios iconos en una misma página.
SVGhelper agrupa todo eso en una colección de herramientas separadas (cada una con su interfaz y su objetivo), y eso tiene una ventaja práctica: no te obliga a seguir un flujo único. Entras, haces la operación concreta y sales.
Conversiones rápidas: de SVG a PNG, JPG o PDF
Hay veces en las que el vector no es negociable… y otras en las que necesitas una imagen “normal” ya.
- SVG a PNG: útil para assets con transparencia o para exportar un icono a tamaño concreto (incluye un control de escala/multiplicador para subir resolución).
- SVG a JPG: misma idea, con opción de fondo para el JPG cuando el original tiene transparencias.
- SVG a PDF: pensado para sacar un documento PDF con renderizado vectorial a partir del SVG.
La gracia aquí es que no necesitas cambiar de herramienta mentalmente: la mecánica se repite (subir archivo o pegar código) y el resultado se exporta en el formato que toca.
Herramientas SVG online para dejar el archivo “presentable”
Cuando un SVG va a producción, lo que molesta no siempre se ve: espacios, datos redundantes, geometría demasiado detallada o rutas con más puntos de los necesarios. SVGhelper separa estas tareas en dos piezas que, combinadas, suelen funcionar muy bien:
Compresor de SVG
La herramienta SVG Compressor se centra en quitar datos innecesarios y espacios en blanco para aligerar el archivo, con opción de copiar el código o descargar el .svg resultante.
Simplificador de rutas
SVG Path Simplifier apunta a la geometría: permite ajustar la precisión (decimales), redondear coordenadas y simplificar datos de ruta; además ofrece vista previa y salida lista para copiar.
En la práctica, uno limpia “texto” y el otro limpia “forma”.
El problema invisible: IDs que chocan
Si has incrustado varios SVG inline en una misma página, seguramente has visto fallos raros: degradados que se aplican donde no toca, máscaras que dejan de funcionar, referencias internas que apuntan a otro elemento… Muchas veces todo se reduce a una pelea de IDs repetidos.
Para eso está SVG ID Sanitizer: permite añadir un prefijo (o dejarlo vacío para generar uno aleatorio) y “reparar/unificar” IDs para evitar conflictos cuando conviven varios SVG en el mismo documento.
Separar un SVG en piezas reutilizables
A veces no quieres “un SVG”: quieres sus partes. Por ejemplo, un pack de iconos exportado como un único lienzo, o una ilustración con grupos que necesitas animar o recolocar por separado.
El SVG Splitter divide el archivo en múltiples SVGs y permite elegir la estrategia: por grupos/capas o por rutas compuestas (también tiene una opción para recortar cada resultado al contenido). La descarga llega en un ZIP, lo cual es justo lo que esperas cuando un “split” produce muchos archivos.
Un detalle importante: intenta preservar estilos inline, pero si el original depende de un bloque global de <style>, puede tocar re-aplicarlos después.
Transformaciones: girar, voltear y normalizar el lienzo
Otra escena típica: el SVG está “bien”, pero no está orientado como lo necesitas, o su ViewBox viene con valores que luego te complican el posicionamiento.
La herramienta SVG Flip / Rotate aplica transformaciones de grupo (rotar 90°, rotar -90°, voltear horizontal/vertical) y además indica que reinicia el ViewBox a 0,0, algo útil cuando quieres normalizar el recurso para integrarlo en un sistema de diseño.
Pasar el SVG a CSS Data-URI
Si lo tuyo es usar SVG como background-image, sabes que convertirlo a Data-URI puede ser una pequeña trampa: comillas, caracteres especiales y una cadena larga que, si está mal codificada, te rompe el CSS.
El conversor SVG to CSS Data-URI genera la cadena lista para pegar y además muestra una vista previa aplicándola como background-image, una ayuda visual muy agradecida. También avisa de la idea clave: perfecto para iconos y patrones pequeños, pero no para inflar hojas de estilo con gráficos enormes.
De “trazo” a “forma”: cuando necesitas un contorno sólido
En iconografía, un trazo puede verse genial… hasta que necesitas exportarlo como forma rellena para garantizar un resultado consistente en distintos tamaños o flujos.
Stroke-to-Fill Converter convierte trazos en formas rellenas, con un control de resolución de muestreo para ajustar el equilibrio entre rapidez y detalle. Incluye vista previa y salida para copiar.
Convertir curvas en polígonos
El conversor Path to Polygon transforma rutas curvas en formas poligonales ajustando la densidad de muestreo (más puntos, curvas más suaves) y ofrece una opción para forzar el cierre de la forma. Es el tipo de utilidad que no usas todos los días… hasta el día que la necesitas para un flujo concreto.
Generadores: QR, calendarios y emojis en SVG
SVGhelper también tiene un lado “creativo/productivo”, con herramientas que generan SVG directamente:
- Generador de QR: introduces el texto, eliges nivel de corrección de error (de bajo a alto) y descargas el QR en SVG.
- Generador de calendario SVG: permite alternar vista por mes o por año, ajustar colores, tipografías (con estilos predefinidos) y algunos parámetros visuales, y luego copiar o descargar el SVG.
- Emoji a SVG: pegas uno o varios emojis, eliges estilo (por ejemplo OpenMoji, Twemoji o Noto, entre otros) y descargas los resultados en un ZIP.
Son utilidades pensadas para integrarse en documentos, presentaciones, webs o recursos gráficos donde el vector te facilita escalar sin perder nitidez.
El guiño a desarrollo: SVG a JSX para React
Para quien trabaja con componentes, el “copiar SVG y pegarlo” en un proyecto puede fallar por detalles tontos (atributos que en JSX se escriben distinto, namespaces que sobran, etc.). La herramienta SVG to JSX genera salida en formato JSX, elimina namespaces innecesarios y puede envolver el resultado en un componente.
No es un IDE ni pretende serlo: es una salida limpia y directa para cuando quieres pasar del recurso al código con menos fricción mental.
Conclusión
SVGhelper funciona como un “panel de emergencia” para SVG: conversión a formatos comunes, limpieza, separación por partes, transformaciones, codificación para CSS y algunos generadores útiles. La clave es que no intenta abarcarlo todo en una sola interfaz; prefiere herramientas pequeñas, cada una con una misión clara.