Escáner de malware online: el veredicto rápido de Jotti

Escáner de malware online: el veredicto rápido de Jotti


Cuando te llega un archivo “raro” por correo, por un chat o en un pendrive, lo normal es dudar: ¿lo abro o no lo abro? En esos momentos, un escáner de malware online te puede dar una segunda opinión antes de hacer clic donde no debes.

Qué es Jotti’s malware scan y qué promete

Jotti’s malware scan es un servicio gratuito pensado para analizar archivos sospechosos con varios programas antivirus en paralelo.

La idea es clara: tú subes un archivo, y la web lo pasa por distintos motores de detección para que puedas ver si alguno lo marca como problemático.

Ahora bien, conviene quedarse con la parte más importante del propio mensaje de Jotti: ninguna solución de seguridad ofrece un 100% de protección, incluso cuando utiliza varios motores antivirus. Traducido a lenguaje de calle: si algo sale “limpio”, no significa “seguro para siempre”; y si sale “sospechoso”, tampoco significa “culpable sin juicio”. Lo útil está en tener contexto para decidir qué haces después.


Escáner de malware online para un archivo que te da mala espina

Vas a sacarle partido cuando tu duda es muy concreta: “¿este fichero me la puede liar?”. No necesitas convertirlo en un ritual; úsalo como un semáforo.

Piensa en situaciones típicas:

  • Te pasan un instalador y no te cuadra el origen.
  • Descargas una utilidad pequeña y el nombre te suena a copia.
  • Recuperas un archivo antiguo y no recuerdas de dónde salió.

En esos casos, lo más valioso es que obtienes resultados de varios antivirus en una sola pantalla, en vez de depender de una única lectura.

Subir archivos: límites y lo que significa en la práctica

Aquí hay dos reglas claras que te interesa tener a mano antes de empezar:


  • Puedes subir hasta 5 archivos al mismo tiempo.
  • Cada archivo tiene un límite de 250 MB.

Ese techo de tamaño es más generoso de lo que parece para muchos casos cotidianos: documentos, instaladores pequeños o utilidades portables. En un escáner de malware online, ese margen te permite revisar bastante sin recortar el archivo. En cambio, si lo que vas a revisar es un juego, una imagen ISO o algo muy pesado, lo normal es que no entre.

Un detalle práctico: si tu objetivo es “analizarlo todo” como si fuera un chequeo completo del ordenador, este no es ese tipo de herramienta. Aquí estás trabajando archivo a archivo, con intención muy concreta: miras lo que te despierta sospechas y ya.

Qué verás en los resultados y por qué a veces difieren

En la sección de “Scanners usados” aparecen los motores que participan en el análisis. Entre los que se muestran en la página están Avast, Bitdefender, ClamAV, Cyren, Dr. Web, MicroWorld eScan, Fortinet, G DATA, Ikarus, K7, Kaspersky, Trend Micro y VBA32.

Cuando varios motores opinan a la vez, pueden pasar dos cosas:

Coincidencia amplia. Si muchos marcan un archivo como malicioso, tu decisión se vuelve más fácil: lo más sensato suele ser no ejecutarlo y buscar una alternativa segura.

Lecturas mixtas. Si solo uno o dos lo señalan y el resto no, toca pensar con calma. En el mundo real, la detección no es binaria: existen falsos positivos, firmas nuevas y criterios distintos. La clave es que no te quedes solo con el “sí/no”, sino con el contexto: de dónde viene el archivo, qué esperas que haga y si puedes sustituirlo por otra descarga más confiable.

Una recomendación muy de usuario: si el archivo es prescindible, no te la juegues. Y si es importante, muévelo a un entorno controlado (por ejemplo, un equipo secundario o una máquina virtual) y contrasta con tu antivirus local antes de abrirlo.


Privacidad: lo más importante antes de subir nada

Este punto merece una pausa, porque cambia completamente el “qué archivo subir”. En un escáner de malware online, el coste de la comodidad es que el archivo sale de tu equipo.

Jotti’s malware scan indica que todos los archivos que envías se comparten con compañías de detección de antivirus para ayudar a mejorar la precisión de detección de sus productos.
Dicho de otra forma: aunque el objetivo sea mejorar la seguridad, tu archivo no se queda “solo” en un análisis puntual.

Por eso, como norma de supervivencia:

  • Evita subir documentos con datos personales (identificación, contratos, historiales, fotos privadas).
  • Evita subir archivos de trabajo sensibles (proyectos, bases de datos, material interno).
  • Evita subir cualquier cosa que te daría un disgusto ver compartida.

Si lo que necesitas analizar sí o sí contiene información delicada, la alternativa razonable es usar soluciones locales (tu antivirus instalado, o un análisis en un entorno aislado) para no enviar el archivo fuera de tu control.

Alternativas cuando no quieres subir el archivo

No siempre vas a querer (o poder) cargar un fichero a un servicio web. En esos casos, tienes opciones que también encajan con un uso normal:

  • Escaneo local con tu antivirus de siempre, asegurándote de que está actualizado.
  • Segunda opinión con otro antivirus.
  • Aislamiento: abrir solo lo imprescindible en un entorno separado (máquina virtual o un PC que no tenga tus cuentas).

Lo importante es el enfoque: el objetivo no es coleccionar análisis, sino reducir riesgos con decisiones realistas. Si algo huele mal, que tu plan sea “verificar antes de ejecutar”.