Diseño de interfaces suele sonar a terreno reservado para grandes equipos, suscripciones caras y herramientas que obligan a trabajar de una forma muy concreta. Penpot va por otro camino: es una plataforma de código abierto para crear interfaces, prototipos y sistemas de diseño en equipo, desde el navegador y con opciones para usarla en la nube o alojarla en servidores propios.
No intenta ser solo una alternativa “parecida” a las aplicaciones más conocidas. Su propuesta tiene bastante personalidad: une trabajo visual, colaboración, prototipos interactivos, recursos para desarrolladores y una base abierta que puede resultar muy atractiva para quienes no quieren depender por completo de una plataforma cerrada.
Diseño de interfaces con código abierto y trabajo en equipo
Penpot se presenta como una plataforma de diseño open source pensada para equipos que necesitan colaborar a escala. Eso significa que no está orientada únicamente a crear pantallas bonitas, sino a acompañar buena parte del proceso de creación de un producto digital.
Desde la misma plataforma se pueden preparar interfaces para distintos dispositivos, organizar componentes, trabajar con bibliotecas compartidas y mantener sistemas de diseño. Para proyectos pequeños, esto puede servir para ordenar una app, una web o un panel interno. Para equipos más grandes, ayuda a que varias personas trabajen con los mismos elementos y reglas visuales.
Uno de sus puntos más interesantes es que funciona desde el navegador. No hace falta depender de una aplicación exclusiva de un sistema operativo concreto. El acceso web facilita que perfiles distintos puedan participar: diseño, desarrollo, producto o personas que solo necesitan revisar y comentar.
Prototipos interactivos para probar ideas antes de programar
Penpot no se queda en imágenes estáticas. También permite crear prototipos interactivos, con acciones, transiciones y distintos puntos de inicio. Esto ayuda a simular el comportamiento de una aplicación antes de llevarla al código.
Puedes preparar botones que navegan entre pantallas, superposiciones, enlaces o comportamientos pensados para enseñar una idea de forma más clara. También se pueden compartir presentaciones y prototipos mediante enlaces, algo práctico cuando se necesita recibir comentarios sin enviar archivos sueltos.
Para un usuario común, la ventaja es fácil de entender: antes de invertir tiempo en desarrollar una web o una app, se puede montar una versión visual que muestra cómo se movería una persona por la interfaz. No sustituye al producto final, pero ayuda a detectar errores, dudas o pantallas que necesitan una vuelta.
Colaboración en tiempo real, comentarios y recursos compartidos
La colaboración es otro eje fuerte de Penpot. La plataforma permite que varias personas trabajen al mismo tiempo sobre el mismo archivo. También incluye comentarios directamente sobre diseños y prototipos, por lo que las revisiones quedan vinculadas al lugar exacto donde aparece el problema o la sugerencia.
Esto resulta útil cuando un proyecto pasa por varias manos. En lugar de explicar por correo “el botón de arriba a la derecha”, se puede comentar justo sobre ese elemento. Además, Penpot permite trabajar con equipos, proyectos, archivos con varias páginas y bibliotecas compartidas.
Las bibliotecas pueden reunir componentes, gráficos, colores y tipografías. De esta forma, un equipo puede reutilizar elementos y mantener una apariencia más coherente. Para el diseño de interfaces, esto es clave cuando una aplicación empieza a crecer y ya no basta con copiar y pegar pantallas anteriores.
Un puente claro entre diseño y desarrollo
Penpot pone bastante énfasis en la relación entre diseño y código. Incluye inspector de código, inspector de propiedades, medidas y distancias entre objetos. También puede ofrecer fragmentos en CSS, SVG y HTML, además de formatos como JSON en determinados apartados.
Esto no significa que cualquier diseño se convierta automáticamente en una aplicación terminada. Pero sí reduce parte del trabajo de interpretación entre quien crea la interfaz y quien la implementa. Los desarrolladores pueden consultar estilos, medidas, contenido y marcado SVG sin tener que adivinar cada decisión visual.
También hay soporte para layouts basados en CSS Flex y Grid, algo especialmente interesante porque acerca la estructura visual al modo en que muchas interfaces web se construyen realmente. Para proyectos web, esta conexión puede ahorrar muchas conversaciones repetidas.
Opciones en la nube, autoalojamiento y precio
Penpot se puede usar en la nube con un plan Professional gratuito. Ese plan incluye las funciones principales, hasta 8 miembros de equipo, espectadores ilimitados, hasta 10 GB de almacenamiento, 7 días de versiones guardadas automáticamente y 7 días para recuperar archivos eliminados.
También existen planes de pago con más almacenamiento, más historial y opciones orientadas a equipos con necesidades mayores. La parte importante es que el plan gratuito no se plantea como una demo vacía, sino como una forma real de empezar a trabajar.
El autoalojamiento es otro punto muy relevante. Penpot puede desplegarse en una nube privada, en servidores propios o en entornos controlados por la organización. Entre las opciones disponibles aparecen Elestio, Docker, Kubernetes, Rancher y OpenShift.
Para una persona que solo quiere probar la aplicación, lo lógico es empezar por la versión en la nube. Para una empresa, un centro educativo o un equipo con requisitos de privacidad, el autoalojamiento puede ser una razón de peso para mirar Penpot con más atención.
Para quién tiene sentido Penpot
Penpot puede interesar a diseñadores, desarrolladores, equipos de producto, docentes, estudiantes y proyectos que buscan una plataforma abierta para crear interfaces y prototipos. También puede ser útil para quienes quieren evitar depender por completo de herramientas propietarias.
Sus puntos fuertes están claros: código abierto, uso desde navegador, colaboración en tiempo real, prototipos, sistemas de diseño, inspector para desarrollo y opción de alojarlo en infraestructura propia. Además, cuenta con recursos como centro de ayuda, centro de aprendizaje, plantillas, bibliotecas y plugins.
No obstante, conviene mirarlo con expectativas realistas. Si una persona ya domina otra herramienta y trabaja sola, el cambio puede requerir adaptación. Si el proyecto depende mucho de un entorno concreto, habrá que revisar bien qué funciones se necesitan antes de migrar. Pero como propuesta abierta para diseño de interfaces, Penpot tiene argumentos sólidos.
Lo más interesante es que no se limita a copiar el modelo de las grandes plataformas de diseño. Apuesta por una visión más abierta, más cercana al desarrollo web y con más control para quienes quieren decidir dónde viven sus archivos y cómo se organiza su equipo. Para muchos proyectos, eso puede ser justo lo que estaban esperando.