A finales de los años 90, el ordenador personal empezaba a consolidarse en los hogares y cibercafés. Internet aún sonaba a módem de 56k, el CD-ROM era sinónimo de modernidad y el software marcaba tendencias casi al mismo ritmo que la música o la televisión. Muchos programas que fueron populares a finales de los 90 definieron aquella época… pero hoy solo sobreviven en la memoria de quienes los usaron o su uso ya es apenas simbólico.
Algunos programas que fueron muy populares a finales de los años 90
Este repaso no es nostalgia gratuita: es una fotografía tecnológica de un momento clave en la historia del PC, cuando el software se distribuía en disquetes, luego en CDs, y cada programa tenía personalidad propia.
ICQ: el sonido que anunció la mensajería instantánea
Antes de WhatsApp, antes de Messenger y mucho antes de las redes sociales, ICQ fue la puerta de entrada a la comunicación instantánea.
Lanzado en 1996, se popularizó de forma masiva a finales de los 90 gracias a su sistema de números de usuario (UIN) y a su inconfundible sonido “uh-oh”. Permitía chatear, enviar archivos y ver si tus contactos estaban conectados en tiempo real, algo casi mágico para la época.
Aunque años después fue relanzado, el servicio original que marcó aquella generación terminó desapareciendo.
Napster: el principio del fin para la industria musical
Napster fue uno de los programas más influyentes de la historia del software doméstico.
Su propuesta era sencilla: compartir archivos MP3 entre usuarios. Su impacto, gigantesco. En pocos meses se convirtió en un fenómeno global y cambió para siempre la forma de consumir música.
Las demandas judiciales acabaron con el servicio original en 2001. Aunque la marca volvió años después como plataforma legal, el Napster que dominó los PCs a finales de los 90 dejó de existir definitivamente.
Encarta: cuando la enciclopedia vivía en un CD
Durante años, Microsoft Encarta fue sinónimo de conocimiento digital.
Incluía artículos, vídeos, mapas interactivos y hasta recorridos virtuales. Para muchos estudiantes, Encarta era “Internet sin Internet”, una fuente de información imprescindible antes de que la web se popularizara.
Microsoft dejó de desarrollarla en 2009, cuando las enciclopedias digitales quedaron superadas por la información online.
Winamp: el reproductor que enseñó a amar el MP3
“It really whips the llama’s ass”. Esa frase resume una época.
Winamp fue el reproductor de música por excelencia en Windows. Ligero, personalizable y con infinitas skins, convirtió el MP3 en el formato musical dominante del cambio de milenio.
El desarrollo original terminó tras la compra de Nullsoft por AOL. Aunque existieron intentos posteriores de recuperación, el Winamp clásico que arrasó en los 90 ya no forma parte del presente.
MSN Messenger: el centro social del ordenador
Si tu ordenador tenía Windows, probablemente tenía MSN Messenger.
Zumbidos, estados personalizados, emoticonos gigantes y conversaciones eternas marcaron a toda una generación. No era solo un programa de chat: era una red social antes de que existiera el concepto.
Microsoft cerró el servicio definitivamente en 2014, poniendo fin a uno de los iconos más recordados de la era Windows.
RealPlayer: el streaming antes del streaming
Cuando ver vídeo online era una rareza, RealPlayer fue pionero.
Permitía reproducir audio y vídeo en streaming con conexiones lentas, algo impensable en aquel momento. Su formato RealMedia fue muy usado por medios y universidades.
La evolución de los estándares abiertos y de los navegadores terminó relegándolo al olvido.
ClarisWorks: el todo en uno del Macintosh clásico
En el ecosistema Apple, ClarisWorks fue una suite ofimática muy popular.
Procesador de textos, hojas de cálculo, dibujo y bases de datos en un solo programa. Su simplicidad lo hizo ideal para hogares y centros educativos.
Apple lo sustituyó más adelante por AppleWorks y, finalmente, por iWork.
El software también envejece
Mirar atrás permite entender hasta qué punto ha cambiado la tecnología. Muchos de estos programas no desaparecieron por ser malos, sino porque el contexto evolucionó: Internet se hizo global, el software pasó a la nube y los modelos de negocio cambiaron por completo.
Aun así, todos ellos tienen algo en común: definieron una época y ayudaron a construir el ecosistema digital que hoy damos por sentado.
Porque antes de las apps, las suscripciones y el streaming, hubo una generación de programas que convirtió el ordenador en el centro del ocio, la comunicación y el aprendizaje.