Convertir texto en infografías: el salto visual con InfoBlog

Convertir texto en infografías: el salto visual con InfoBlog


Publicar un buen artículo es solo la mitad del trabajo. La otra mitad —la que casi nunca se agenda, pero siempre acaba cayendo encima— es transformarlo para que funcione fuera del blog: en redes, en una newsletter, en una presentación interna o en una pieza “visual” que alguien quiera guardar y compartir.

Ese momento suele ser incómodo por una razón: el texto y lo visual viven a ritmos distintos. Un artículo puede permitirse matices y contexto; una diapositiva o una infografía necesita jerarquía, ritmo y una lectura rápida. Traducir de un formato a otro es donde se pierde tiempo (y, con frecuencia, paciencia).

Aquí es donde InfoBlog plantea su propuesta: usar IA para transformar contenido escrito —blogs, artículos, informes y textos en general— en infografías, presentaciones y visual stories. Es decir, su cometido es convertir texto en infografías y otros elementos visuales.


No es una promesa que se pueda pasar por alto. Porque si de verdad puedes llevar un texto a un formato visual sin rehacerlo a mano desde cero, lo que ganas no es solo velocidad: ganas reutilización. Y en 2026, reutilizar bien es casi una habilidad editorial.

Qué intenta resolver InfoBlog (sin convertir tu proceso en un infierno)

En muchos flujos de trabajo, el texto es el “máster”: se investiga, se escribe, se edita y se publica. A partir de ahí, todo lo demás (carruseles, slides, infografías, historias) se convierte en derivaciones. El problema es que esas derivaciones suelen ser manuales: alguien resume, alguien diseña, alguien adapta el tono, alguien busca iconos, alguien decide qué entra y qué se queda fuera.

InfoBlog se sitúa justo en ese punto, con una idea fácil de entender: tomar lo que ya has escrito y empujarlo hacia un formato visual, en vez de obligarte a reconstruirlo desde cero.

Eso no significa que la parte visual se resuelva mágicamente. Significa que el arranque —la fase más lenta, la de “no sé ni por dónde empezar”— puede quedar mucho más acotada.

Convertir texto en infografías

La infografía es, probablemente, el formato que mejor expone el coste real de la producción visual. Porque no es “poner bonito” un contenido: es ordenarlo.

  • ¿Qué idea va arriba?
  • ¿Qué dato merece un bloque propio?
  • ¿Qué se puede convertir en lista?
  • ¿Qué necesita un titular corto?
  • ¿Qué conviene dejar fuera?

Cuando haces esto a mano, el primer borrador suele ser lo más duro. No porque sea el definitivo, sino porque es la primera vez que el texto “confiesa” su estructura.

Por eso, si tu objetivo es convertir texto en infografías, una herramienta que parte de un artículo o un informe ya escrito puede ser útil en dos escenarios típicos:


  1. Reaprovechar piezas largas: artículos extensos que funcionan bien en SEO o en blog, pero que se comparten peor en redes.
  2. Convertir material interno en algo presentable: informes y documentos que “existen”, pero que nadie quiere leer completos.

InfoBlog realiza precisamente ese tipo de transformación: de contenido escrito a infografías “profesionales” (además de presentaciones y visual stories).

Y aunque “profesional” depende mucho del contexto, el valor práctico suele estar en lo mismo: llegar antes al primer resultado y dedicar el tiempo a pulir, no a empezar.

Presentaciones: el formato que más se reutiliza (y menos se disfruta creando)

Las presentaciones tienen una peculiaridad: casi nadie disfruta haciéndolas, pero todo el mundo termina necesitándolas. Reuniones, propuestas, formación, alineación interna… el “pásamelo en slides” aparece en más sitios de los que nos gustaría admitir.

Si ya tienes el contenido en texto, el salto natural es convertirlo en diapositivas: una idea por slide, titulares cortos, bloques claros. InfoBlog incluye presentaciones como uno de sus resultados.

En un uso editorial, esto puede servir para dos cosas muy concretas:

  • Convertir artículos en material de briefing: lo que publicas hacia fuera, adaptado para explicar dentro.
  • Crear versiones “presentables” de un tema: para clientes, colaboradores o equipos.

Y aquí es donde el formato importa tanto como el contenido: una presentación mala puede hundir un buen texto. Una presentación decente puede hacer que un texto normal parezca mucho mejor.

Dónde encaja mejor (y dónde puede no ser tu solución)

Sin vender humo: una herramienta como InfoBlog encaja mejor cuando ya tienes contenido y tu problema es el formato. Si lo que te falta es el contenido (o la investigación), no hay atajo real.

Donde suele brillar:


  • Blogs y medios que quieren sacar versiones visuales de artículos ya publicados.
  • Equipos de marketing que viven de reutilizar contenido: lo mismo para blog, redes y presentación.
  • Profesionales que generan informes o documentos y necesitan convertirlos en piezas compartibles.

Donde puede encajar peor:

  • Si tu prioridad es un diseño con identidad milimétrica desde el minuto uno.
  • Si lo visual que necesitas es muy específico o está sujeto a guías creativas extremadamente estrictas.

Aun así, incluso en esos casos, un primer borrador generado puede ahorrar tiempo si lo tratas como base y no como producto final.

Lo interesante no es “hacerlo rápido”: es publicar más versiones del mismo contenido

El punto fuerte de este enfoque es editorial: una sola pieza escrita puede tener varias salidas sin multiplicar trabajo en la misma proporción.

Un artículo puede convertirse en:

  • infografía para redes,
  • presentación para reunión,
  • historia visual para explicar el tema con más ritmo.

InfoBlog se define precisamente como esa herramienta de transformación de texto a formatos visuales.

Además, InfoBlog ofrece una modalidad gratuita (Starter) con $0/mes e incluye 5 AI Credits al mes. Si necesitas más margen, tiene modalidades de pago: Pro por $8.50/mes con 50 AI Credits al mes, y Agency por $19.00/mes con 250 AI Credits al mes.