Grabador de pantalla gratuito con zoom: OpenScreen

Grabador de pantalla gratuito con zoom: OpenScreen


Un grabador de pantalla con zoom puede parecer un capricho… hasta que tienes que enseñar una interfaz llena de botones diminutos, menús escondidos y ajustes que cambian de sitio según la ventana. En ese momento, grabar “tal cual” deja vídeos que obligan a entrecerrar los ojos y a pausar cada dos segundos. OpenScreen va justo a ese problema: grabas, acercas lo importante, limpias lo que sobra y exportas el resultado con un acabado más cuidado.

La propuesta no se centra en competir con editores de vídeo gigantes, sino en cubrir el flujo típico de un tutorial o una demo: grabación de pantalla, mejoras visuales rápidas y exportación lista para publicar o compartir.

Grabación de pantalla: pantalla completa o una app concreta

OpenScreen permite grabar toda la pantalla o una aplicación específica. Y esto, aunque suene básico, marca la diferencia en contenido real.


  • Si estás preparando un tutorial, grabar solo la app evita que el espectador se distraiga con el escritorio, pestañas, ventanas flotantes o cualquier elemento que no aporta.
  • Si lo que quieres es una demo más “natural”, la pantalla completa te da libertad para moverte entre varias ventanas y mostrar el flujo entero.

La gracia está en que la elección no es solo estética: también reduce el trabajo posterior. Cuanto más limpio salga el material desde el principio, menos tendrás que “apagar fuegos” después.

Grabación de pantalla con zoom manual: el atajo para que se entienda todo a la primera

El zoom es el corazón del asunto. OpenScreen incluye zooms manuales con niveles de profundidad configurables, y además permite ajustar duración y posición del zoom.

Traducido a un uso cotidiano: puedes decidir cuánto se acerca la imagen, durante cuánto tiempo, y qué parte exacta de la pantalla queda en el centro. Para un tutorial, esto es perfecto cuando toca señalar:

  • un icono pequeño,
  • un menú contextual,
  • una pestaña que pasa desapercibida,
  • o un ajuste escondido en un lateral.

En un grabador de pantalla con zoom, el acercamiento no debería ser un efecto “bonito” sin más. Debería guiar la mirada. Aquí la idea es justamente esa: que el espectador sepa siempre dónde mirar.

Recorte del encuadre: oculta partes que no quieres mostrar

Grabar la pantalla tiene un enemigo clásico: en el momento menos oportuno aparece algo que no debería verse. OpenScreen permite recortar el vídeo para ocultar partes del contenido.

No hace falta pensar en casos extremos. A veces es tan simple como limpiar el encuadre para que el vídeo se vea más profesional: una esquina del escritorio que molesta, una barra superior con elementos que distraen, o una zona con información que no quieres enseñar en un clip público.

El recorte también ayuda cuando vas a exportar a formatos verticales o cuadrados, porque te obliga a elegir qué parte de la interfaz debe quedarse dentro del plano.


Trim: corta secciones para quitar errores y tiempos muertos

Además del recorte del encuadre, OpenScreen permite recortar secciones del clip (trim). Es el típico ajuste que se agradece porque todos cometemos los mismos fallos al grabar:

  • un arranque con unos segundos “de preparación”,
  • un clic fallido,
  • un momento de duda buscando el botón correcto,
  • una pausa larga que no aporta.

Con el trim, el vídeo queda más directo, más corto y, sobre todo, más agradable de ver. En contenidos explicativos, esto se nota muchísimo.

Anotaciones: texto, flechas e imágenes para guiar sin saturar

A veces no necesitas narración. Un buen vídeo puede explicarse solo si guías bien la atención. OpenScreen incluye anotaciones con texto, flechas e imágenes, pensadas para señalar lo importante sin convertir el clip en una presentación cargada.

Este tipo de recursos encaja especialmente bien en:

  • tutoriales rápidos,
  • pasos concretos (“pulsa aquí”, “activa esto”),
  • demos de producto,
  • o guías internas para un equipo.

La clave está en que una flecha bien puesta ahorra líneas y líneas de explicación. Y un texto corto en pantalla puede sustituir perfectamente a una voz en off cuando el objetivo es que el espectador entienda el paso exacto.

Fondos: wallpapers, colores, degradados o tu propia imagen

Una grabación “en bruto” suele verse como una ventana recortada y pegada encima de un fondo sin gracia. OpenScreen permite añadir fondos de varios tipos: wallpapers, colores sólidos, degradados o incluso una imagen propia.

Esto no es solo decoración. En la práctica, los fondos ayudan a:

  • dar un aspecto más uniforme al vídeo,
  • mejorar el resultado cuando exportas a otro formato de pantalla,
  • hacer que el contenido se vea más “acabado” sin tener que editar en otra herramienta.

Además, incluye motion blur, un efecto que suaviza los movimientos y hace que paneos y zooms se perciban más fluidos.


Exportación: relaciones de aspecto y resoluciones

Al terminar, OpenScreen permite exportar en diferentes relaciones de aspecto y resoluciones.

Es un punto clave si publicas en varios sitios o si necesitas adaptar el vídeo al destino final (por ejemplo, un clip pensado para móvil frente a uno pensado para verse en un monitor).

Gratis, sin suscripciones y sin marcas de agua

OpenScreen es una herramienta gratuita, sin suscripción y sin marcas de agua. También se indica que es open source, con licencia MIT, y que es gratuita para uso personal y comercial.

Para quien hace tutoriales, documentación o demos de forma habitual, esto cambia mucho el panorama. No dependes de pagar cada mes para poder exportar “bien”, ni te encuentras con un logo incrustado que estropea el vídeo. Simplemente grabas y terminas el clip con lo que necesitas.

Eso sí: OpenScreen se considera actualmente en beta, así que la expectativa razonable es que puede haber fallos.

Instalación: macOS, Linux y Windows

OpenScreen está disponible para Windows, macOS y Linux.

Windows

En Windows, la instalación se realiza con el instalador publicado para esta plataforma, ejecutándolo como cualquier aplicación de escritorio.

macOS

En macOS se avisa de que puede aparecer el bloqueo de Gatekeeper al no contar con certificado de desarrollador. Tras instalar, se propone quitar la cuarentena con:


xattr -rd com.apple.quarantine /Applications/Openscreen.app

Después, toca conceder permisos para poder grabar pantalla correctamente.

Linux

En Linux se distribuye como AppImage. El flujo indicado es descargarlo, dar permisos y ejecutarlo:

chmod +x Openscreen-Linux-*.AppImage
./Openscreen-Linux-*.AppImage

Para quién tiene sentido OpenScreen

OpenScreen encaja especialmente bien si tu prioridad es grabar la pantalla y publicar algo que se entienda y se vea bien sin saltar entre varias herramientas. El zoom manual, el recorte del encuadre, el trim, las anotaciones y los fondos forman un pack muy orientado a tutoriales y demos.

Y si estabas buscando un grabador de pantalla con zoom que no te obligue a pagar una suscripción y que no te imponga una marca de agua, la propuesta es directa: grabar, ajustar, exportar y listo.